diciembre 27, 2011

Una historia de Colombia





Eunice Beltrán de Sánchez
Vitaliano Sánchez Castañeda
Bogotá, D.C.

            Asunto: Catarsis de los crímenes de mis padres
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Mamá, papá:
Llega el día en que consideramos inaceptable continuar guardando silencio sobre aquel asunto que destrozó nuestras vidas.
Lo odioso de la manipulación es que anula la dignidad humana de sus víctimas; las reduce a marionetas; las encierra en el miedo, la vergüenza, la rabia. Sobre todo, en la culpa.
Las secuelas que deja el abuso pueden llegar a paralizarnos, pero el paso del tiempo nos va explicando las razones por las que nos sentíamos tan incómodos. El camino es largo; el proceso, doloroso. Hasta que un día, distinguimos víctimas de victimarios.
Despejadas las dudas, el absceso revienta, dejando escapar toda su pestilencia.
Según Doudou Thiam, Relator Especial de la Comisión de Derecho Internacional de la ONU (1983 - 1995): "Un acto inhumano cometido contra una sola persona podría constituir de un crimen contra la Humanidad si se situara dentro de un sistema o se ejecuta según un plan, o si presenta un carácter repetitivo que no deja ninguna duda sobre las intenciones de su autor (...) un acto individual que se inscribiera dentro de un conjunto coherente y dentro de una serie de actos repetidos e inspirados por el mismo móvil: político , religioso, racial o cultural".
Me refiero a aquella niña que tú, papá, arrebataste a su madre y tú, mamá, esclavizaste miserablemente.
Al parecer se llamaba Amalia.*
Pero, prueba de que el proceso de sometimiento fue consciente y sistemático, lo primero que ustedes le robaron fue su identidad, razón por la cual  nosotros la conocimos como Nohemí. 
Nohemí, sin más. Ese nombre bíblico que en hebreo significa ‘dulzura’ y paradójicamente, corresponde a una mujer desplazada por el hambre.
Es entonces, para que nos sintamos concernidos, que me referiré a aquella niña con ese nombre: NOHEMÍ.

Nunca hemos sabido exactamente cómo fueron las cosas pero hoy, atando cabos, puedo suponer que sucedió, más o menos, de la misma forma que tantas y tantas veces, con otras niñas menores.
Fue aprovechando tu estadía, papá, como alcalde militar en esa región arrasada por la violencia –Anzoátegui, Tolima,  en los años sesenta– y seguramente siguiendo instrucciones de tu parte, mamá, de encontrar una sirvienta para tu madre.

La ley dice:
"Artículo 188A. Trata de personas. El que capte, traslade, acoja o reciba a una persona, dentro del territorio nacional o hacia el exterior, con fines de explotación,...”
A mí, el cuento que me echaste, papá, fue que un tío de Nohemí ‘preocupado’ por el bienestar de su sobrina –que vivía con su madre en la promiscuidad a la que la miseria obliga– te sugirió que te llevaras a la niña porque podría verse afectada, ahora que ya andaba por sus cinco años, siendo testigo de los retozos amorosos de su madre con su compañero. 
Cinco años. 
Y tú, papá, ni corto ni perezoso, encontraste que el producto era adecuado.
Entonces, te presentaste investido de tu autoridad, como un hombre de bien, generoso y comprensivo, ante esta humilde e ignorante mujer. Le propusiste que, por el bien de la niña, le ofrecías llevarla a Bogotá, para que ‘acompañara’ a una viejecita, quien le brindaría educación, bienestar y mejores oportunidades. La manipulaste ofreciéndole tantas y tantas cosas que esta pobre mujer jamás estaría en condiciones de soñar siquiera. Y ella, aceptó. La ley:
"El consentimiento dado por la víctima a cualquier forma de explotación definida en este artículo no constituirá causal de exoneración de la responsabilidad penal".
Después del expolio, la desplazaste a Bogotá y se la entregaste a mi abuela: fue allí dónde comenzó esta historia de horror.
Es que omitiste, papá, decirle a la mamá de Nohemí que la viejecita en cuestión –mi abuela–  era en realidad una vieja bruja despiadada y cruel, que había condenado a la esquizofrenia a sus propios críos.
Esa mujer que pasó por la vida dejando una estela de demencias: drogadicción, alcoholismo, incesto, maniaco depresión, pederastia, zoofilia...
Era tan horrible que tú, pobre mamá, tuviste que inventarte, no sólo una santa madrecita, sino toda una historia de vida –empezando por la ‘cuna de oro’ y la ‘alcurnia’, lo que sea que eso quiera decir–.



La amnesia infantil, ese fenómeno que puede resultar un alivio, a Nohemí le fue negada: las atrocidades a las que ustedes la sometieron, quedaron registradas en su memoria, como surcos en el cerebro tallados con cincel.

Desde su llegada fue sometida a la más cruel servidumbre. A su corta edad era obligada a cocinar, lavar, planchar, limpiar. Se le exigía como si fuese una persona mayor y se le castigaba brutalmente. Era atrozmente maltratada físicamente por mi abuela, por Chucho y por Edgar. Al tiempo que era humillada, insultada permanentemente no sólo por sus torpezas, sino sobretodo, por la condición humilde de su origen y –aún peor– ¡por los supuestos pecados de su madre!
Había que doblegarla.
No le bastaba a la abuela usar a esta niña de sirvienta, sino que se permitía, además, ‘prestarla’.
Así, convirtieron a Nohemí en una esclavita colectiva, usada por todo aquel que en esa familia la requiriera:  pasó sirviendo por la casa de Leonor, de Julio, de Ignacio.  A Sanita y Chavita, también les sirvió. Hasta que cayó en tus garras, mamá. Y tú te la apropiaste.
Tu santa mamacita ya te había dado algunos cursos prácticos de cómo tratarla. Como aquella vez que la amarraron, literalmente suspendida de una viga por las muñecas, y la azotaron entre ambas con el cable de la brilladora... hasta que perdió el conocimiento. Cuando volvió en sí, estaba tirada en el piso, en un charco de sangre. ¡Qué orgía!

En mis recuerdos, ella estuvo ahí desde siempre. Nos decían que era nuestra ‘hermana adoptiva’. Y siempre tú, mamá, estabas furiosa con ella. No sé porqué te irritaba tanto y cualquier cosa producía en ti una reacción feroz: la reventabas con lo primero que tenías a mano –correa, cable, zapato, palo, elementos de cocina–. O a mano limpia, si no había más: la cacheteabas, la mechoneabas, la cascabas. A veces, podías mostrarte particularmente repugnante: en una ocasión, ¡le arrancaste TODO el cabello con un cepillo, dejando expuesto su cuero cabelludo ensangrentado!
Pero sobretodo, la insultabas. Insidiosa, cotidianamente. Con una violencia inaudita. Habías aprendido bien la lección de tu madre y todos conocemos la virulencia de tu lengua. Le repetías que su madre era una vagabunda y eso parecía ser no sólo su crimen, sino la razón de todas sus desgracias.
Nunca la enviaste al colegio, ni la llevaste al médico o al dentista. Si la hubieras llevado al oftalmólogo, tal vez no hubiere perdido ella su ojo definitivamente. Puede ser uno de tus golpes el origen de esta pérdida.
A esa niña, mamá, nunca nunca jamás le destinaste un gesto de cariño. A lo más que tuvo derecho fue a algún gesto de tolerancia resignada.

Hay dos momentos en mi memoria que, aún hoy, me conmueven hasta el llanto.
En una ocasión, Nohemí decidió –solita– organizar el cuarto de servicio. Lo cual resultaba en sí mismo un acto de heroísmo, ya que siempre ese cuarto sirvió de bodega en la que se apilaban, hasta el techo, toda clase de objetos útiles e inútiles: cajas, desechos, la muchacha,  herramientas, mugre, telas, periódicos, en fin… Toda la mañana estuvo ella sacando, organizando, desechando, limpiando, cantando; con la alegría y el orgullo de quién sabe que está realizando una buena labor. Pero tú llegaste hambrienta de la calle y reclamaste tu almuerzo inmediatamente: Nohemí no había preparado el almuerzo.
Ella trató de mostrarte el resultado de su trabajo, que explicaría por sí mismo la falta, pero no tuvo tiempo. Entraste en una cólera santa, te quitaste el zapato, de esos “de puntilla” que usabas en la época –cuyo tacón terminaba literalmente en una puntilla– y con él, le martillaste la cabeza con tanta violencia que le abriste varias huecos.

El otro recuerdo corresponde a un paseo al Club Militar en el que ella nos demostraba que ya sabía leer, a pesar de que no iba al colegio. Por el camino nos iba leyendo las vallas publicitarias: tú la hiciste callar. Como tu animadversión hacia ella era permanente, pareció una irritación normal. Hasta que llegamos al apartamento. Entonces, tuvo derecho a una de tus muendas más violentas –¡la quemaste con una sartén que calentaste para la tarea!– mientras le decías que por estar en esas, perdiendo el tiempo, era que no hacía bien el oficio.
Fue la incomprensión la que grabó esta paliza en mi memoria: ¡la torturaste porque aprendió, sola, a LEER!  ¿No era ese, acaso, el motivo más grande de satisfacción y de recompensa, en aquella casa en que se le rendía un verdadero culto a la educación? No entendía yo, en aquella época, que parte vital del proceso deliberado de sometimiento a la esclavitud era mantener a tu víctima en la ignorancia. Desde que lo entendí, tengo accesos de náusea cuando lo pienso: esta es la dimensión de tus verdaderas intenciones.


En mis recuerdos, ella nunca estaba furiosa ni amargada.
Triste, sólo a ratos; cuando la incomprensión y el dolor la desgarraban.
Asustada, sí: el terror a tus reacciones era algo que portaba como una camisa.
Era una niña juguetona y llena  de vida. Nos servía con gusto, nos trataba con cariño, nos protegía con furia, nos proponía juegos, nos leía cuentos –con su ojito apagado–. Jamás su resentimiento se volcó contra nosotros.
En aquella época, en que los viajes a la finca y las frecuentes depresiones te incapacitaban tan a menudo, ella asumía con esmero, desde la grandeza de sus ocho años, el manejo de la casa.
En una ocasión su madre vino –al Almirante Padilla– para cerciorarse de su bienestar, pero tú le impediste que la viera: 'es mejor' le dijiste. Y también le aseguraste, sin vergüenza, que la niña estaba muy bien, estudiando, tratada como una princesa, igual que todas nosotras, sus hermanas:  'mire dónde vive'.
'Míreme a mí, mírese usted'. 
'Es por su bien'.
Se fue esa mujer ignorando que, en ese mismo momento, su niña estaba lavando ropa, arrodillada en el piso de la ducha porque el desagüe del lavadero estaba tapado.
Los permanentes trasteos que se daban en la Armada le hicieron perder el rastro de su hija a esa incómoda presencia. Tal vez nunca sabremos lo que fue de ella.

Le robaste su identidad, su niñez, su dignidad, su mamá
Pero no lograste echarla a perder. Es sabido que los seis primeros años de vida son los determinantes en la educación de cada persona. De ellos depende todo el resto de nuestra existencia emocional. Y esos seis años, cuando llegó a tus manos, Nohemí ya los traía dentro. En el fondo de su memoria previa quedaron registradas imágenes de una casa grande en la que jugaba con otros niños. Tal vez su infancia fue alegre, a pesar de la pobreza.
Su generosidad, su bondad, sus principios, su asombrosa energía, vienen de su madre. Eso no se lo pudiste quitar. Y a pesar de tus vejámenes y tus pronósticos de 'nacida para el fracaso', la vida –que puede ser tan cómica– ha demostrado que ella estaba, emocionalmente, mejor equipada que tú para la maternidad.



Y tú, papá, durante todo este tiempo guardabas un silencio cómplice a pesar del compromiso que habías adquirido. Evidentemente, no te importaba en absoluto el bienestar de la niña ni su educación ni  –mucho menos– tu interés era protegerla de la 'mala' influencia de su madre.

Si no, ¿cómo se explica que hayas sido tú el primero en violarla?

Ni se te ocurra tratar de negarlo: Martha Lucía fue testigo presente. Nadie puede poner en duda su palabra; en cambio, todos conocemos el valor de la tuya...
Además Nohemí no fue la única muchachita por ti violada, ni Martha la única testigo.
Tampoco vale la excusa de la amnesia etílica puesto que repetiste la afrenta: tuviste la audacia de regalarle un perfume para comprar su silencio. 'No le cuente a nadie lo que pasó, es nuestro secreto', le dijiste. Y te condenaste.
Hace un tiempo vi en un reportaje a un profesional que llaman 'el abogado de los diablos' pues es quien defiende a los jefes paramilitares más sanguinarios de este país. Sin embargo, cuando le preguntan si es capaz de defender a cualquier criminal responde sin dudarlo 'No. A los abusadores de niños, no'.  Siempre he estado de acuerdo con esta posición. Cualquiera que sea la razón de esa tara, no tiene justificación ni remedio.
Lo que ignoraba era que tenía que incluirte: la sociedad, papá, debería eliminar a las alimañas de tu especie. Pero la ley dice:
“... incurrirá en prisión de trece (13) a veintitrés (23) años y una multa de ochocientos (800) a mil quinientos (1.500) salarios mínimos legales mensuales vigentes".
Aunque ya está eligiendo esta sociedad penas más apropiadas.

Yo de veras me comí el cuento del hombre apabullado.
Me tomó cincuenta años conocer tu verdadera naturaleza, papá: estoy estupefacta.
La sofisticación de tus métodos de manipulación es escalofriante. No esperes alguna consideración particular porque estás viejo: para mí, estás en estado de descomposición avanzada.
Tú no tuviste ninguna consideración con aquellas niñas, verdaderamente vulnerables, que además estaban bajo tu autoridad y tu responsabilidad. 
Es obsceno. Por lo visto, has sido un depredador de la peor calaña.


Fuiste el primero en violarla, papá, pero no fuiste el único. También la violaron tus hermanos, mamá: Julio y Edgar –quien violaba también a su perra–. Y cuando ella recurría a ti, contándote lo que le estaban haciendo, tú la acusabas de mentirosa y la obligabas a callar.

Hay gente que no debería tener derecho a reproducirse.


La ley:
"Para efectos de este artículo se entenderá por explotación el obtener provecho económico o cualquier otro beneficio para sí o para otra persona, mediante la explotación de la prostitución ajena u otras formas de explotación sexual, los trabajos o servicios forzados, la esclavitud o las prácticas análogas a la esclavitud, la servidumbre, la explotación de la mendicidad ajena, el matrimonio servil, la extracción de órganos, el turismo sexual u otras formas de explotación".
…se salvó de la extracción de órganos. Aunque hoy creo que, si no se hubiera escapado a tiempo, hubiesen sido capaces ustedes de vender uno de sus riñones... para cobrarse el alimento que le dieron.

Empero, aunque este fue el caso más violento, no fue Nohemí su única víctima.
Toda nuestra vida, hemos sido testigos de lo mismo.
Desde siempre han logrado ustedes, impunemente, hacerse a esclavas –muchachas, las llaman– preferiblemente menores: que tú, mamá, explotabas y tú, papá, violabas. Sacadas de sus casas –abusando del prestigio que ustedes mismos se otorgaban–, con la misma vana promesa a sus madres de ofrecerles salario, educación y mejores oportunidades.  Si bien es cierto que, con el paso del tiempo, aprendiste a no maltratarlas, mamá, y tú, por la fuerza de los años dejaste de violarlas, papá,  el resultado neto para ellas siempre ha sido el mismo: nefasto.

[Hasta la última –Aurita– esa niña bella, buena e inteligente, con evidente potencial, que ya había avanzado incluso en su educación secundaria. Esta vez, la viejecita que requería compañía eras tú, mamá. Pero ella terminó, como las que la precedieron, trabajando doce horas diarias, sirviendo a todos los zánganos que te rodean, a cambio de eso que llamas, pomposamente, salario. Tuvo que irse hace un par de años, prematuramente embarazada, sin seguro médico, despojada, como todas. Ya no sabremos nunca qué hubiera sido de su vida si –por una vez– hubiesen cumplido ustedes la promesa de ofrecerle una oportunidad en el estudio.]


Quisiera poder ofrecerles el beneficio de la duda en cuanto a su reacción a la presente pero han desperdiciado ustedes todas las oportunidades de reconocer sus faltas y pedir perdón. Siquiera parcial. Al contrario, las dos veces que Nohemí les ha pedido una pequeña ayuda, se la han negado. En cambio -procaces- reivindican su educación y reclaman 'lo que le ofrecieron'.
Tal vez eres la persona más importante en su vida, mamá. La pregunta que ronda siempre su cabeza es ¿por qué?. ¿Por qué la odiabas tanto?. ¿Por qué le hicieron eso? En sus ruegos, siempre pedía que tu aprendieras a quererla. Aún después de su huida, cuando volvía cada tanto, esperaba encontrar, en el fondo de tu corazón de piedra, algún musguito de cariño, siquiera un asomo de aprobación, algún crédito a sus logros, alguna vez…
El cinismo te alcanzó incluso para sugerirle que, a su vez, 
¡te cediera ella su propia niña!
para que te ‘acompañara’.
A cambio de educación, por supuesto.
Verdaderamente grotesco.
Sus hijos heredaron tu desprecio, pero ese es un rasgo de tu personalidad. 
Es el mismo desprecio que muestras por tus propios nietos, porque desprecias a sus madres, las mujeres de tus niños.


La ley dice que la prescripción para estos crímenes aplica cuando la víctima llega a sus 38 años. Pero Colombia suscribió también la resolución 1325 de las Naciones Unidas y por estos días cursa en el Congreso una nueva ley que levanta esas prescripciones.
De todas maneras no vamos a formalizarnos. Al fin y al cabo no respetaron ustedes ninguno de los párrafos de ley precedentes.

Cada ser humano sabe lo que está bien y lo que está mal.
Ustedes lo saben, lo sé: nos lo enseñaron.
Fue, justamente, esa contradicción entre el discurso y el ejemplo la que nos convirtió -a sus hijos- en estos adultos patéticos, pusilánimes y emocionalmente fracasados que llegamos a ser.               
Me gustaría creer que la razón por la que no le han respondido a Nohemí su simple pregunta –¿POR QUÉ?–  y no le han ofrecido la debida reparación, es que creen que no nos dimos cuenta o que ya lo hemos olvidado.

No se equivoquen: todos lo recordamos, estoy segura sin consultarlo.

Lo que ustedes le hicieron a Nohemí es criminal desde todo punto de vista.
Lo es, INCLUSO SI LA HUBIESEN TRATADO BIEN. Pero ustedes encontraron la forma de convertirlo en un crimen horrendo: es tiempo de encararlo.
Afortunadamente están aún en condiciones de dar respuesta a su pregunta, que encierra miles más. Ha llegado el momento de responderle a Nohemí tantas preguntas acerca de su origen, su madre, su familia, su verdadera historia que ustedes  alteraron miserablemente. Y por supuesto, aunque ningún monto podrá reparar su vida fracturada, es tiempo también de pagarle una compensación económica ahora que ella, prematuramente envejecida, sufre diversos achaques, muchos de los cuales originaron ustedes.

Y tal vez decida ella recoger los vestigios de su vida verdadera.

Sobra decir que para ello, como para toda posible reclamación ulterior –personal o jurídica– cuenta ella con mi absoluto respaldo, ayuda y testimonio. Estoy dispuesta a hacer todo lo que sea necesario para que respondan ustedes a este requerimiento.
Ojalá aprovechen esta última oportunidad de mostrar un poco de humanidad y decencia ante su familia y ante ese Dios al que recurres ahora que te has vuelto rezandera, mamá. En vez de estarlo molestando, pidiéndole cada semana ‘el Baloto’, pídanle perdón por tanto crimen y ofrézcanle, aunque sea a la más vulnerada de sus víctimas, la debida verdad.

Espero, sin paciencia, respuesta a la presente para determinar de qué manera y en dónde daremos seguimiento a este proceso que ya inició y que no tendrá fin hasta obtener, para Nohemí, satisfacción.

Mónica Sánchez Beltrán
Bogotá, febrero 8 de 2011




*nombre cambiado por orden de la Corte.

105 comentarios:

  1. Excelente post! Demasiado duro, pero es la realidad, una más común que la que inventamos para no sentirla.
    GRacias.

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    1. Esta es la crónica de una historia que jamás debió suceder, que mancha de deshonra no solo a nuestra sociedad, a nuestra especie... Los seres que se describen, con excepción de la protagonista NO deben ser catalogados como humanos,no se si exista en este mundo justicia para reparar este horror.. Creo que no.

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  2. Excelente. Desborda valentía, carácter y mucha consciencia de la penosa realidad a la que fue sometida como testigo inerme de los abusos a un ser que terminó queriendo. La impecable redacción produjo un inevitable sentimiento de tristeza y pesar por la historia de la niña. Muchas felicitaciones.

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  3. Duele hasta las lágrimas la cruda y seguramente común realidad. Muy valiente tu para exponerlo aunque duela y aunque avergüence.

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  4. Estoy perpleja, no se como puede alguien querer a unos padres así. Que vida mas triste la de esta familia y que pesadilla vivió Nohemi con ellos. Creo que el mal se propaga con voracidad, ojala algún día encuentren el perdón y Mónica que bueno que este apoyando a Nohemi a que por fin se le reconozca y se le repare en algo el daño ocasionado. Espero que encuentren ambas la paz que anhela sus corazones. Si en algo sirvió hacer esta catarsis publica, me alegra mucho.

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    1. Si hubieran mas personas tan valientes como Monica que ha denunciado tan terrible crimen se sorprenderian el monton de casos como el de Noemi. Yo salve a una chica de una familia asI muchos anos atras en Ecuador. Cuando los denuncie las autoridades no me pararon bolas, pero al nenos la saque a tiempo de esa casa.

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  5. Impresionante testimonio humano de Monica, eres una mujer valiente. Con tu limpia y concreta denuncia le haces justicia a Nohemi, y simultaneamente te reconcilias con tu propio pasado. Que ironia pensar por un instante, que Nohemi pudo haber tenido un mejor futuro con su propia madre, que con la familia del supuestamente distinguido Alcalde Militar. Esta historia es una tragedia en donde se retrata a la victima como un ser excepcionalmente "Mansa" y sin resentimiento hacia sus abusadores, tipico en personas sin educacion. Que lastima conocer la forma como todos fueron perdiendo gradualmente su dignidad; pero que ejemplar posibilidad de esperanza ofrece Monica, al respaldar publicamente a su querida Nohemi, para restituirle su honorabilidad personal. Y que esa iniciativa haya salido de la misma familia que la abuso, es una manera de compensar los perjuicios emocionales que persisten en la memoria de Almas grandes como Nohemi.

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  6. Dios, sin palabras era solo una niña por Dios...

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  7. Que valentía al contarnos tal cual fue esta macabra historia perpetuada por los seres que le dio la vida a ud..

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  8. Monica que modelo de ser humano eres. Por lo menos Nohemi encontro alguien en el camino que no callara y siguiera encubriendo semejante trajedia; seguramente si ella sola sin el apoyo de nadie hubiera entablado accion legal la hubieran tildado de loca o de quererse aprovechar economicamente de los "señores". Yo entiendo mucho tu situacion porque yo tuve que entablar accion legal en contra de mi "papa"; lo hice sin dudar un minuto pero se lo dificil que es en un momento esa decision debido al cuento que nos meten desde niños de que no importa que hagan ellos les debemos veneracion y respeto por el hecho de ser nuestros padres; el criminal es eso, criminal y no importa quien sea no se le debe encubrir y se le debe a toda costa denunciar, y mas agravante cuando el crimen es cometido en contra de un niño inocente. Fuerza mujer este paso que has dado no solo va a ayudar un poco a Nohemi, digo un poco porque el daño fisico y mental realmente es irreparable, la niñez y juventud perdidas no se pueden recuperar; pero tambien te va a liberar a ti y vas a sentar otra clase de precedente y ejemplo en tu familia. Aplaudo, comparto y apoyo tu valiente decision; ojala mucha gente tuviera tu coraje de denunciar cosas que presencian y prefieren callar y encubrir. Un abrazo fraternal.

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  9. Creo que con solo pagarle dinero no es suficiente. A los cuatro los deberian mandar a la carcel. Alla seguro los violan pa que sepan en carne propia lo que hicieron.

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  10. Estoy atonita, ciertamente las brujas de los cuentos y de las novelas son buenas frente a este hecho. La compensacion pecuniaria me parece poco... es en estos momentos en los que siento que el ojo por ojo aveces puede ser mejor condena.

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  11. esta es la historia muy repetida en paises latinoamericanos, con población indigena.No es de extrañar, que ocurriera esa historia, en Chile, en Ecuador, en Perú. Si es un poco menos, con las migrantes que no tienen estudios, nos dele, pero a ellas muchos más. Ojalá, cambiara alguna vez, no esa gente, la nativa, si no los que cometen esos crimenes contra la humanidad.

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  12. Dios quiera que exista el infierno para ellos, por que lo que hicieron no cabe en la cabeza de un ser normal, es una ATROCIDAD TOTAL.

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  13. Mónica, usted puso en conocimiento de las autoridades esta denuncia desde hace dos años que la redactó? es muy triste, realmente muy triste por ella y por usted que fue testigo de eso.

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  14. Que porqueria de personas, es una miercolada leer esto. Lo deja a uno frio, y aunque el tipo ese tenga 60 o 70 años debe pagar por las cochinadas que le hizo a esa mujer. JUSTICIA.

    Enrique Callejas
    Bogota D.C.

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  16. Gracias por hacer la denuncia con tanta claridad y aplomo. Eres admirable. Lloro de solo pensar en todos esos días de terror que le tocó sufrir a Nohemì, esa pequeña niña víctima inocente del demonio hecho carne en ese par de personas. Dios permita queustedes (Nohemí y tu) tengan muchos muchos días llenos de felicidad antes de llegar al cielo prometido, pues ella ya fue mártir.
    Confiemos en la justicia terrenal y divina.

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  17. Ojalá esta historia sirva para que no tengamos mas hijos de los que podamos criar bien, asumir la responsabilidad de ser padres y madres. No entregar los hijos a cualquier persona que nos prometa villas y castillos para ellos. Desconfiar de extraños que de alguna manera se involucren con nuestros hijos. Un aplauso para el Estado colombiano que ha hecho justicia. Castigo ejemplar para esos delincuentes.

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  18. Eres muy valiente, te felicito y te admiro, se que de alguna manera el sacar esto a la luz publica, hara que tengas un alivio en tu malograda vida, tu eres otra victima, si se quiere de igual magnitud que la protagonista de esta macabra historia, no te preocupes la ley de la vida le cobrara a esos mal llamados padres todo lo que han sembrado, eso es una maxima universal, eso que siembras cosecharas, ya veras lo que les espera, un fuerte abrazo fraternal y suerte en tu vida, se que llegaras a conocer la felicidad y la la paz.

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  19. Que valentia. Gracias por este triste testimonio. Espero, no solo en este caso, Justicia.

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  20. Sentimientos encontrados; por un lado el nudo en la garganta ante el sufrimiento de toda una vida de Nohemi y el odio y la crueldad de algunos seres humanos, y por otro lado una inmensa admiración hacia usted por su incapacidad de sostener el peso de ser testigo de la injusticia y el dolor y sobretodo por la valentía de hacerlo publico. Dios la bendiga y le permita paz por medio de esta catarsis.

    Iohann

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  21. Personas anónimas haciendo cosas importantes. Esa es ud. Un abrazo

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  23. Muchas personas abusadas encontrarán una luz de esperanza e inspiración en este Blog. La verdad es la primera piedra de la justicia. Hizo bien en dejarla brillar.

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  24. No solo Maltrataron a La nina, sino a quienes como usted, tuvo que soportar ese castigo ajeno. Mi admiracion y mis lagrimas que no pude evitar al leer sus palabras.

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  25. Me pregunto por qué hasta ahora hablas!!!!

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    1. qué te importa?

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    2. supongo que así será ud de valiente !!

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    3. anonimo 1, recuerde algo, y es q son sus padres.

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  26. Lo mas triste es saber que en nuestra enferma sociedad hay otras "Nohemis" sufriendo la misma brutal experiencia.

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  27. Muy bien escrito -- para que termine su catarsis, considere escribir un libro.

    Su valentía, coraje será doloroso en su familia, pero será un buen ejemplo para sus hijos.

    Y en un tiempo,....unos años....que la justicia se ejecute, por su sanidad mental y la de su familia, recuerden el principio de la siquiatría: perdón y olvido.

    Y muchas felicitaciones. Es muy difícil hacer lo que hizo. Pero por lo elaborado de su discurso creo que tiene todos los elementos para enfrentarlo, y luego superarlo y tener una vida mas equilibrada. Merece el respeto y consideración de todos.


    Bien hecho!

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    1. Me parece una excelente idea, sobretodo porque puede ayudar a que otros denuncien sus experiencias.

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  28. Me hiciste llorar. Qué triste historia.

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  29. Ya se ha dicho: un testimonio alucinante y estremecedor. Lástima que sea algo tardío, que sólo hasta su vejez, la protagonista de este horror pueda sentir ese pequeño alivio...Lástima que este testimonio sólo vea la luz hasta hoy y no antes, no por sólo por efectos legales, si no para aminorar el peso del tiempo, de los años sin respuesta, el vacío de la pena eterna.

    Pese a todo, gracias por compartir, por hacerlo público en otros medios, que hacen eco a este tipo de horrores, que de forma segura, se siguen repitiendo a lo ancho y largo de nuestra amarga geografía...Sin duda, leer esto, da aliento a quienes han sido víctima de actos similares.

    Adelante y un saludo a ella, a Nohemi o como se llame.

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  30. cuantas niñas y niños en este momento estarán sufriendo estos vejámenes por parte de personas que nosotros y la sociedad consideramos normales , pero de puertas para dentro son unas bestias (disculpen las bestias).

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  31. Decidí vivir fuera de Colombia porque gente como la que nos describe abunda en el país. El clasismo y el racismo, típico de gente acomplejada, sumados a una cultura violenta produce monstruos como los de su familia. Todo lo malo que podamos decir de los colombianos se queda corto si se compara con la realidad. Gracias por su testimonio, este post le ha hecho ver a Nohemí que lo que ella reclama es más que justo, que no está loca, que lo que vivió con su familia fue tan terrorífico como ella lo sentía, que no eran miedos de "niña". Un abrazo grande, Mónica. Si Colombia tuviera muchas más Mónicas y Nohemís, el país sería mucho mejor. Y un agradecimiento a Coronell por difundir el caso. Paula.

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    1. tal vez seríoa mejor decir "muchas más Mónicas y mennos Nohemí" no les parece?

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  32. Me duele cada golpe que recibió Nohemi
    Cada insulto y desprecio
    Monica desafortunadamente tus papas no conseguirán paz después de la vida.
    Solo espero que 'Nohemi' pueda darle a sus hijos el amor que ella nunca recibió
    Te doy gracias por tu ayuda a esta mujer

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  33. Eres una valiente, eres de admirar y te felicito enormemente por esto que has hecho. En mi casa tuvimos una persona (Sol) en una situación parecida, en mi familia nadie la maltrató, todos la amamos, pero antes de trabajar con nosotros fue victima de abuso sexual, psicológico y físico, lo sorprendente es que cuando llegó a trabajar con nosotros, lo único que supo dar fue amor y cariño. Tenemos que hacer algo para que lo que le pasó a Noemí y a Sol no vuelva a pasar. tu has dado un primer paso, el segundo lo debe dar la sociedad. M.F.V

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  34. Monica, no paro de llorar, gracias por contar y escribir la verdad, tu verdad, lo que haces siento que empieza el camino para sanar a Amalia, para sanarte a ti y para sanar la historia en sus hijos, es un acto de amor lo que haces y te admiro profundamente, gracias por escribir, por compartir y por salirte de los engaños de los discursos maternos y paternos y por no perder tu sabiduría de niña y defender, apoyar a quien se debe, desde el amor, la compasión y la justicia. Gracias Monica, me das esperanzas.

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  35. Es verdad todo esto??? No sabe cuanto me cuesta creerlo, pero sé que la naturaleza humana da para esto y mucho más...También sé que debajo de esa fachada de "apellidos y abolengos" se esconden cosas podridas, cosas que podrían avergonzar hasta una persona como Garavito. Ojala la vida se encargue de compensar las cargas y de darle a cada quien lo que merece, en el fondo de mi ser y de mi corazón confío en que Dios dará a cada uno lo que se labro con sus actos. Mis respetos y admiración por esta confesión, no imagino lo difícil que habrá resultado.

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  36. Admiro su valentía, ojalá nuestro país tuviera más personas como usted Mónica y que triste historia; lamentablemente el complejo de inferioridad como nación que padecemos desde hace siglos, produce monstruosidades como las que usted relata, donde unos, en virtud de su posición, se les infla el ego de "abolengos" y "alcurnias" y se creen con derecho de maltratar a sus semejantes. Sinceramente espero que exista un infierno o mejor aún, eso que llaman reencarnación, para que bajo la ley del "karma" paguen y expíen sus crímenes.

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  37. Este es uno de los testimonios mas valientes que haya podido leer.
    Te admiro Mónica, enfrentar el pasado no basta para superarlo, pero ayuda a que la herida cierre un poco y duela menos... igual tu decisión de respaldar a Nohemi en el proceso ante la ley, es admirable.
    Desde esta cama en la que te escribo, con el llanto que me produjo tu carta, te envío un fuerte abrazo esperando que también pueda resultar un poco reparador.
    Un dulce abrazo para Amalia.

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  38. No hay palabras para describir el inmenso dolor que producen los hechos narrados, ojala su valentía al contar esa triste verdad de su infancia sea contagiosa y otras personas, victimas o testigos de hechos similares, puedan encontrar la fuerza necesaria para desenmascarar a los verdugos como usted lo hizo.

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  39. No hay palabras para describir el inmenso dolor que producen los hechos narrados, ojala su valentía al contar esa triste verdad de su infancia sea contagiosa y otras personas, victimas o testigos de hechos similares, puedan encontrar la fuerza necesaria para desenmascarar a los verdugos como usted lo hizo.

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  40. Raro que in militar de la patria cometa esta clase de crimenes y abusos, pero este viejo salio campeon y con una esposa a su medida. Lo siento por usted, al tenet semejantes padres, porquerias uribistas. Atentamente, Luis Alberto.

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  41. Espero que hayas tenido la oportunidad de leerle esto a tus padres...muy bueno que sepan que no pasarán impunes ante sus hijos, aunque de conciencia, poco tendrán.
    Muy valiente usted sobrevivir con ese peso y con esa podredumbre que tuvo como padres, pero no fue su elección.
    le deseo la mejor de las suertes!!

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  43. Monica, se que en el interior y por la época en la que tuviste que vivir este calvario, era "normal" tratar a personas pobres como esclavos, pero lastimosamente en la actualidad muchas cosas similares se presentan, no solo con las empleadas de servicio doméstico, sino dentro de las familia, padres violadores, hijos violadores, madres alcahuetas, hubiera sido bueno denunciarlo antes, pero se que el dolor se camufla con el silencio.

    Es admirable lo que haces al contarlo, tal vez sea una forma de desahogar tus penas y se que esos hechos marcaron tu vida. Lastima que tus padres ya están viejos para pagar una condena y que el dinero no va a resarcir el dolor de Amalia o Nohemí, pero lo que si debemos hacer con esto es publicarlo y publicitarlo por tantos medios haya de comunicación para que las niñas y niños violentados y llevados desde sus pueblos a trabajar en casas de familias que supuestamente "cuidaran" de ellos denuncien estos casos, no queremos mas esclavos y sobre todo un niño o niña indefenso. Que sea ese tu compromiso y nuestro compromiso, de lo contrario solo quedaran palabras escritas para la novelería de muchos. Un fraternal abrazo.

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  44. Muy valiente! No me sorprende de un ser humano de bien!

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  45. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  46. Me has conmovido hasta el llanto, como nada lo hacia desde hace un buen rato. Admiro profundamente tu valentía. Tomar esa decisión, romper un silencio y ser franca hasta los huesos. Sencillamente admirable. Gracias por tu texto. Leerte me recuerda que no hay nada que valga más que la defensa de una verdad por sobre todas las cosas y la incesante búsqueda de justicia. Un abrazo.

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  47. Admirable lo que has hecho y escrito en este post. Te felicito, creo que eres un gran ser humano por esto.

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  48. Tengo sentimientos encontrados, ha pasado tanto tanto tiempo, qué es la vida de Amalia? Entiendo que está en contacto con ella, espero de verdad que la esté ayudando; de su familia no hay que esperar ningún tipo de bondad, entiendo que no deja de ser su familia pero es ud ilusa si piensa que los engendros que tristemente tuvo ud como padres y tíos van a mostrar algún tipo de arrepentimiento. Les deseo una larga, larga vida a ellos porque la muerte sería un premio para ellos. No pueden irse de este mundo sin pagar por lo que hicieron, si Dios existe así será y Amalia tendrá algo de justicia.

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  49. soy fiel lectora de cuanto periodico haya.. pero estas palabras con tanta fuerza, sin miedo, honestidad y valor nunca las habia leido.
    Me gustaria saber que fue de la vida de Nohemi. Espero en Dios q este bien.

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  50. Mónica, usted es la persona más valiente de la que he tenido noticia, aunque esa valentía hubiese llegado hasta ahora. En sus palabras se denota una educación académica basta y se descubre a una gran lectora, sin duda condiciones que le infundirán a sus descendientes gran orgullo, pero poco, frente al orgullo que se debe desprender de esta acción. Además, se está limpiando su familia de un karma que los afectaría para siempre, por todas las generaciones. El dolor que usted pueda sentir hoy por sus padres y familia, es una penitencia que le está evitando sufrir a otras personas que les sucederán, y no lo merecen. Fuerza en su determinación, que sin duda alguna, es la correcta.

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  51. Gracias Monica, personalmente, gracias. Imagino lo difícil, doloroso, agónico, que esto tuvo que haber sido para ti, pero aun así lo llevaste a termino: rompiste el eslabón. No se si crees en Dios, pero yo le pido a Él que te bendiga, a ti, a "Amalia"a sus hijos y a tus propios hijos. No se si crees en Dios, pero humildemente creo verlo en tu valentía, tu sentido de justicia y tu sensibilidad frente al sufrimiento de esta pobre mujer. Y esto no se queda aquí ¿sabes?. Leí tu carta hace tiempo y memoricé ese sentimiento de indignación, y fue tan oportuno, que cuando meses después otra pobre mujer me comentaba sus esfuerzos para reencontrarse con su hija, sometida por su padre a la esclavitud de los extraños, tu relato saltó a mi mente como un resorte y con él la urgencia de hacer algo: fue posible encontrarla y retirarla de ese hogar donde varias veces estuvo a punto de vivir los horrores que vivió Amalia con tu padre.

    Tu relato es importante, no sólo para Amalia, sino para el despertar una sociedad anestesiada, que piensa que la pobreza trae consigo naturalmente el despojo de la dignidad y que frente a esto no ha de hacerse nada.

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  52. Me ha conmovido hasta los cimientos este post, no se si llorar o maldecir, que tristeza el acabar con una vida de esa manera.

    Quisiera saber un poco mas acerca de la vida de Nohemi. Como esta?

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  53. queridamarta, quiero agradecerte por contar tu historia,muchas gracias por no callar, gracias por nohemi, por no dejar que esa injusticia quede en el silencio,,, se q no fue pasar por ello a nohemi, pero que tu no callaras ..... eres una luchadora ... gracias.

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  54. !!!INCREÍBLE!!! Y SABER QUE COMO ESTA, EN COLOMBIA, HAY MILES Y MILES DE HISTORIAS RELACIONADAS CON EL MALTRATO, EL ABUSO, EL DESPRECIO POR LA VIDA DE MILLARES DE MENORES QUE HAN CAÍDO EN LAS GARRAS DE SERES DESALMADOS E INHUMANOS, YA SEAN GRUPOS GUERRILLEROS, PARAMILITARES, MILITARES COMO EN ESTE CASO, O PERSONAS "DECENTES". ESTE ES UN CASO ESPECIAL Y EXTREMADAMENTE DRAMÁTICO Y DOLOROSO, QUE REFLEJA DE PLANO A UNA SOCIEDAD HIPÓCRITA E INDOLENTE, DONDE LO MAS IMPORTANTE HA SIDO SIEMPRE GUARDAR LAS APARIENCIAS EXTERNAS MIENTRAS EN EL FONDO SE DERRAMA EL MAS FÉTIDO PUS DE CORRUPCIÓN Y MALDAD. MUY VALIENTE ESTA MUJER AL DENUNCIAR ESTE CRIMEN, MUY VALIENTE Y MUY BUENA CIUDADANA Y MIEMBRO DE UNA SOCIEDAD QUE RECLAMA A DIARIO JUSTICIA, VERDAD Y REPARACIÓN...

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  55. Si quieres conocer el pasado, entonces mira tu presente que es el resultado. Si quieres conocer tu futuro, entonces mira tu presente que es la causa. (Budha)
    Ahi estamos los colombianos reflejados en este caso de la Senora Nohemi. Pensemos sobre esta frase de Budha y cambiemos nuestros actos abominables, nuestros pensamientos bajos y primitivos. Hagamos el bien a los que nos rodean, a nuestro medio ambiente para asi ir labrando nuestro futuro.
    Nohemi, la llevo desde ya en mis pensamientos.
    Justicia para este ser humano.
    A la guandoca con las ratas victimarias. REPARACION!!

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  56. Hablas también de otras niñas que sufrieron historias similares en tu familia ¿qué sucedió con ellas?

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  57. Muchas gracias a todos ustedes por sus mensajes solidarios. No hay que estar tristes. Nohemí ahora está bien y yo también. Ella es una persona muy valiente que ha sabido superarse y sacar a sus hijos adelante, aunque con muchas dificultades. El fallo de la Corte Constitucional le hace ahora justicia. Al tiempo que a tantas personas abusadas en nuestra maltrecha sociedad.
    Algunos mensajes exigen respuesta. Prometo leerlos con calma y responder. Por ahora estamos como en estado de shock. Pero quería agradecerles, de todo corazón.

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  58. esta es una de las pocas historias de vejámenes que se dan a conocer. Cuantas otras estan sin conocer y sin denunciar. Parecido a un hecho horroroso en USA, el pais de la igualdad , de las oportunidades y de los derechos, en la decada de los 60´s. Todavia existe la exclavitud aun cuando las civilizaciones han avanzado, avanzado hacia donde?

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  59. Es usted una mujer valiente, como ninguna.
    Probablemente sus acciones ayuden a Nohemí y a usted a sanar el dolor de tantos años.
    Ojalá sirva de inspiración para otros testigos de crímenes similares.
    Todo mi respeto y mi admiración!

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  60. Se le nota el odio que le tiene a sus padres. Qué tristeza. Esto refleja más de Ud. que de ellos. Por qué no habló antes?

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  61. el anónimo que le pregunta a Mónica por qué no habló antes es alguien que claramente no entiende la tortura mental, emocional y moral que produce el abuso... Uno de sus aspectos más perversos es que el abusado quiere el cariño de quien lo abusa. La autora de este testimonio también fue abusada. Con solo ser testigo del trato que sus padres le dieron a esta niña, ya vio suficientes horrores para durarle una vida entera. Y tuvo muy probablemente que hacer un recorrido muy angustioso y doloroso para poder reconocer quiénes eran sus padres y poder juzgarlos y condenarlos.

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  62. Monica te dejo un abrazo, un abrazo para confortarte, para decirte que nunca es tarde, que te admiro por tu valentía, y espero de corazón para Nohemí una reparación, espero que tanto tu madre como tu padre paguen con carcel todo lo inhumano que se portaron con una niña, una dulce niña de 5 años que les fue encomendada, que si nos ponemos fisiologicos no debia pesar ni 17 kilos cuando tu abuela empezó a quebrarla...

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  63. No pude evitar llorar al leer tu carta, supongo que cuando eras niña no tenías la claridad que ahora con la edad has ganado, yo también tuve una madre maltratadora algunas cosas de las que he vivido aparecen aquí, pero no se acerca a lo que le hicieron a ella, enviale un fuerte abrazo y otro para ti, gracias por tener el valor de contarlo y espero que esto sirva a l agente de hoy que maltrata a sus hijos, siempre he pensado que no todos deberían de poder tener hijos.
    Ojalá cuando sea madre lo haga mejor, cuidate mucho y mucha suerte en vuestro proceso.

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  64. Mis hermanos han emitido un comunicado: http://6sanchezbeltran.blogspot.co.uk/2013/03/comunicado-publico-de-la-familia-que.html Es más de la misma pobre estrategia de defensa que asumieron desde el principio: negarlo todo y acusarme a mí de loca. Sólo que aquí no se trata de mi salud mental (Además sí fui entrevistada por un psiquiatra durante el proceso).
    La Corte sentenció basándose en las pruebas producidas y en el propio testimonio de mis padres.
    Mis hermanos no son malas personas, muy al contrario, sólo están equivocados. Han escogido seguir viviendo en la negación. Están sufriendo mucho.

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    1. MONICA, LO DE TUS HERMANOS ES PARTE DEL TEMOR REVERENCIAL, LA COBARDIA Y EL ENCUBRIMIENTO. EN EL FONDO SABEN Q ES VERDAD Y SON MAS TACHADOS POR LA SOCIEDAD SI LO NIEGAN. TU TE DIGINIFICASTE CON LO QUE HAS HECHO Y LAVASTE TU "CULPA" SI LA HUBIERE POR EL SILENCIO, OLVIDANDOTE DE TODO Y CONTANDOLO. CREO Q NADIE TE CRITICARA POR ENFRENTARTE A TUS PADRES, CON UNAS BESTIAS ASI, CUALQUIERA LO HARIA.
      SIGUE ADELANTE.

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  65. Gracias Monica por esa valentia social de la que adolescemos muchos frente a los abusos de los unos contra los otros en todos sus colores. Me preguntaba si habias visto la Pelicula 'Aurora'. Un filme canadiense que trata de labuso contra una niña ante la mirada pasiva de los familiares y conocidos. Si no la conoces, podria hacer algo para enviartela. mi correo es gpinedas2006@yahoo.ca. Se que este caso de la vida real es doloroso, pero la pelicula te deja sin aliento. Bendiciones. Cuidate mucho

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  66. Gracias por revelar esta historia, esto evidencia la gran persona que eres, y poner en manifiesto, ese lado perverso y miserable de ciertas personas, que desgraciadamente son tus padres. Te felicito, y ojalá la justicia, si es que existe para todo esto, haga parte del final de esta triste historia.

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  67. Me produce asco el gentilicio colombiano. No debiera existir sobre la faz de la tierra seres humanos como estos que asesina, viola y aniquila a menores indefensos. Me repugna esa mentira llamada militares, son asesinos y cobardes por excelencia que se les olvidó que sus espadas debían defender las garantías sociales. Me duele hasta el alma saber que cosas así sucedan y los medios masivos no lo divulguen, siendo una vergüenza mundial pero tratándose de un militar por corrupto y asesino que sea no es noticia. Creen que es mucho más meritorio los goles de Falcao, puede estar por encima Sábados Felices, que son mejores los twitazos del imbécil del uribe, que es más importante la declaración de medellín de nada... Aunque tarde te acordaste de denunciar, por lo menos lo hiciste y te pido el favor de ayudar hasta el final para que esa "hermana" nuestra pueda gozar de almenos de unos momentos de paz y tranquilidad en el infierno que vivió en tu casa.

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  68. Qué "purga" para todos los que rodearon a Nohemí por tanto tiempo en su prisión. Ojalá que encuentren paz en su interior y la forma de enderezar el destino no solo de los suyos sino de todo un país indiferente, excluyente y permisivo frente al machismo y la injusticia. Aquí leímos una obra titulada "los Caínes y las muchachas" pero la teleaudiencia seguirá recibiendo basura para alimentar más la guerra. ¿HASTA CUANDO?

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  69. He leido tu carta y te ofrezco mi apoyo por lo que haces, tan valeroso, como dificil. Sin lugar a dudas ya sabes mejor que cualquier lector lo que sucedera por darle difusión a tal horroroso secreto.

    Te ofrezco mi respeto y para lo que buscas, mi solidaridad.

    Solo espero, que ni los años, ni el rencor personal hacia tú familia, ni el ego por sentirse abanderada de una injusticia tan grande te haya llevado a tergiversar los hechos, porque yo, he querido creer que lo que dices es cierto y he empeñado en tu relato mi buena fe. No quisiera verla deteriorada si me descubro engañado porque otra persona podria necesitarla...

    Al igual que tú, trato de profesar un apego a los dictados de la conciencia y de la moral enaltecedora de cualquier persona que quiera andar con la frente en alto, pero odio (y creo que tú tambien) la injusticia. Y asi como repelo a los seres humanos que describes y comparto (al igual que tú), la idea de que tales personas no deberian compartir con nosotros ni el aire ni el espacio que habitamos, odiaria muchisimo descubrir que odio a alguien por haber sido manipulado en los hechos que de buena fe me he prestado a asimilar en tu carta.

    Con el anhelo que tengas la justicia que buscas, en ti para que alimente tu conciencia y fortalezca tu noción de lo que debe ser, y para AMALIA, porque el mundo no deberia dejarnos solos cuando obramos con el corazón abierto y las manos atadas ante nuestras circunstancias, me despido...


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  70. Dios mío, cómo haces para que el corazón noble del esclavo se mantenga puro.

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  71. Que valor, que corazón. Gracias por mostrarnos que las cosas si se pueden cambiar. Has hecho historia es un país sin memoria.

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  72. Tengo una hija de 5 años , y solo pienso en la hermosa niñez que vive , en su gran sonrisa y alegría que pudieran ser malogradas por personas inhumanas con almas podridas.
    Tu relato, tan bien escrito, no es tan imposible.Casos habrán y muchos.
    La carta de tus hermanos muestra gran desespero pero también una posible realidad.
    Verdad a medias Mentiras a medias. NO se ¡¡¡¡
    Solo espero que en el mundo no existan más Nohemy.
    Conny

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  73. Si esa es la historia escalofriante contada por una persona que vivio al lado de unas vidas infame,que deja paralizado al menos lector.
    Aveces la conciencia nos pesa y las ganas de encontrar paz nos hace sacar los errores de nuestra vidas pasadas, ya cuando no hay como remediar una juventud,una ninez, una familia y muchas oportunidades perdida.
    Ya para la edad que deben tener los que an cometido esta infame crueldad, la justicia colombia es debil ante estos bejamenes de la vida no tiene la gallardia la valentia para colocar una pena ejemplar

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  74. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  75. Monica, un saludo solidario desde Paris.
    Abajo copio un mensaje que les enviaba a las companheras de un grupo feminista que aca tenemos, Aquelarre.

    ****
    Lei la columna de Coronell; a duras penas le eché un vistazo al blog de la autora.

    Muchas, (cuantas?) mujeres han pasado por esto. En muchas partes.
    La esclavitud laboral, sexual, las sevicias, las torturas. Recuerdo una exposicion de fotos en Arles, mujeres esclavas de principes arabes, llamadas "ninheras". Recuerdo la nota referida a una muchacha del servicio en el Tolima que se escapo por la ventana, con sabanas, como en los cuentos sobre la prision (sabana que se rompio). O el caso que me narraba una amiga, de una ninha traida a este pais para servir de cloaca de un inmundo honorable.

    Estas cosas pasan en todas partes... En Colombia, quiza, las condiciones se prestan bien: "Fue aprovechando tu estadía, papá, como alcalde militar en esa región arrasada por la violencia..." narra la que no calla. Se prestan bien para que todo pase, y pase desapercibido, y siga la bulla.

    Este relato no tiene, sin embargo, nada que ver con el relato de Emma Reyes.
    Creo que la dimension de la tortura sexual, las sevicias, el incesto... pertenecen a una orbita particular del horror, a un circulo del infierno donde se agotan las palabras. Una pelicula de Carole Roussopoulos que valdria la pena ver, "La conspiration des oreilles bouchées", sugiere esto.

    Con A. estuve en Bogota en una ONG que trabaja con y por las y los prostitutas colombianas: ninhas que en una altisima proporcion sufrieron abuso sexual. Les preguntaba yo a las mujeres, directoras y militantes de esta ONG qué organizacion en Colombia se dedica a visibilizar, denunciar, perseguir el abuso sobre las ninhas, y acompanharlas. Me decian que no hay ninguna dedicada a esto. Saben que en vez de esto, hay que dizque propuestas de ley de sadicos (muy respetados profesores o egresados de la Universidad creo que Nacional?)que piden que el incesto sea considerado una practica cultural, y despenalizado?

    Leere(mos) el relato de Monica Sanchez. Que les escribe a sus propios padres, como quien le escribe a sus entranhas, porque esto tiene que salir, como un absceso.

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  76. Leido.
    La palabra que usaba yo en mi correo, "absceso", la usa la autora al comienzo de su catarsis.

    Es un relato de torturadores de tacones y elegantes uniformes blancos.
    Es un relato cotidiano de hombres violadores de ninhas en el espacio doméstico.
    Y de estrategias de silenciamiento por el bien de la apariencia familiar.

    Es un relato de una sociedad inmunda.

    Esta golondrina judicial no traera el verano social (pero por supuesto, la respaldo y alegra saber que alias Nohemi tiene fuerzas para pelear).

    Mi pregunta: qué organizaciones acompanhan, ayudan, respaldan a las esclavas domésticas y sexuales en Colombia? Monica, esta ud. en contacto con ellas? Siempre se puede hacer algo por mas personas... Qué dice Ud?

    **
    Hay un comentario en la pagina de facebook, Aquelarre feminista.

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  77. MONICA.... POR FAVOR.... SOY ESTUDIANTE DE COMUNICACIÓN SOCIAL Y PERIODISMO DE LA UNIVERSIDAD DEL TOLIMA... ME GUSTARÍA CONTACTARME CON USTED Y CONVERTIR ESTA HISTORIA EN UN DOCUMENTAL PARA LA UNIVERSIDAD... POR FA SI ESTA INTERESADA MI CORREO ES: sheilaoyuela@gmail.com
    MI PROPUESTAS ES MUY SERIA Y CREO QUE LA INVESTIGACIÓN SERIA DE GRAN AYUDA..

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  78. "Lo más atroz de las cosas malas de la gente mala es el silencio de la gente buena" Mahatma Gandhi

    Sólo puedo felicitarte por tu valentía, has ayudado a que se siente un precedente que estoy segura, se extenderá a otras áreas de esta nación maltratada. La verdad te costó la ruptura con tu familia, pero al mismo tiempo significó la ruptura con la mentira y con tu propia opresión. En las diversas ramas de mi propia familia existen historias como estas e incluso sobreviven mujeres ancianas, endosadas de padres a hijos, que aún crían a los hijos de sus "benefactores". Pero tú has mostrado el camino: si hay algo que aterra a los monstruos es la luz, para ellos la verdad y la exposición son casi tan definitivos como una condena penal. Viven de y para la apariencia del bien, de tal manera que cuando su naturaleza queda delatada, su identidad queda hecha polvo y su vida como la han construido queda destrozada. Se hace justicia, porque eso es exactamente el justo pago por sus actos. Un abrazo y mi más sincera admiración, porque lo que nos define no son nuestros pensamientos sino nuestros actos.

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  79. Ojalá hagan lo del documental. Porque no publicas las fotos de los miembros de la familia que estuvieron involucrados en este crimen, y empezamos a hacerlos circular por facebook, a ver si no son capaces de pedir perdón y de pagar con dinero, cuando todo el mundo los reconozca en la calle como los criminales enfermos que son? Facebook es muy bueno para estas cosas.

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  80. Querida Mónica:

    He sido incapaz de leer la carta que valientemente has escrito, pero tengo referencias de la historia de Nohemí por la información publicada en los medios. No alcanzo a imaginar el dolor que ella experimentó durante esos años ni el tuyo al conocer los detalles de su historia. Agradezco desde el fondo de mi corazón que hayas resuelto el dilema ético en el que te encontraste a favor del ser más débil.

    No sólo tienes mi infinito agradecimiento sino también mi solidaridad y mi respeto. Tus hermanos y familiares necesitarán tiempo para curar sus heridas y asumir el dolor de esta historia. Soy budista y dedicaré plegarias para que así sea; para que tus padres puedan hallar paz a través del arrepentimiento; para que recuperes tu salud física y emocional (que, entiendo, se ha visto afectada en este proceso) y vuelvan a ti multiplicadas por muchas bendiciones toda la compasión y valentía que has demostrado. También dedicaré plegarias para que Nohemí pueda encontrar a su familia y pueda vivir con paz, bienestar y felicidad los años que le restan de vida. Por favor, cuídate mucho. Mil gracias. OM MANI PADME HUM.

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  81. A raíz de la columna de Coronell en Semana decidí buscar el blog y leer el testimonio de Mónica. Me dolió muchísimo y no podía creer que fuera verdad lo que mis ojos descubrían línea tras línea. Aún no entiendo cómo nos hacemos tanto daño de puertas para adentro, olvidando nuestra responsablidad en la construcción de una paz basada en el respeto y dignidad humana.
    A todos los que lean este mensaje los invito a que si saben situaciones de este tipo DENUNCIEN ¡No más Nohemis!
    Mónica gracias por tener el valor para hacer esta denuncia.

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  82. Más que lo que cuentas es tu valentía lo que me deja atónita.
    Estamos tan acostumbrados a esas conductas y al silencio...que tu acción es asombrosa!

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  83. Que historia mas fuerte hace rato no lloraba tanto, todo esto me confirma de que NO PUEDE EXISTIR UN DIOS,
    En el fondo espero que esa gente se pudra en la cárcel, y que ojala Nohemí sea muy pero muy feliz y que tiene una hermosa familia... nada me pondría mas contento

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  84. Lamento mucho que ocurran estas cosas tan horrendas, que hieren en lo más profundo no solamente a las victimas (Nohemí y quien sabe cuantas niñas y cuantos niños más) sino también los niños inocentes testigos de esas infamias, que las tendrán grabadas por el resto de su vida. Gracias a Dios Mónica no se convirtió en un ser parecido a sus padres, sino se rebeló. Muchos pueden decir que es tarde, porqué no habló antes, pero, me pregunto yo, cuanto valor se necesita para enfrentar y hablar del horror en el seno de su propia familia? Diferente hubiera sido si los abusadores hubiesen sido vecinos, pero sus papás... Gracias por esta muestra de valor y de coraje, espero que Nohemí pueda sanar parcialmente sus heridas, y que este mensaje le sirva de un poco de alivio, sé que nunca será suficiente, pero por lo menos este es un principio. Suerte y mucho cariño

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  85. Gracias por tu relato. Mi Madre también fue una esclava doméstica de una tía. Si bien no fue maltratada sexualmente ella aún tiene la tristeza en sus ojos de ese año de äbandono" del cual mi abuelo la rescató con rabia hacia su hermana por las condiciones en las que la encontró cual cenicienta. Que este tipo de esclavitud sea abolida de Colombia!!!. Cuente con mi apoyo un abrazo grande desde Nariño

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  86. Muy buen escrito y no lo deja a uno despegarse de él hasta terminar, no sé si por lo bien escrito o por lo real y tangible; pq sé que son hechos que en nuestra colombia son muy normales, tanto que no nos extraña, no nos sorprende, pero definitivamente no deja de dolernos y de arrugarnos el alma, el corazón y de lastimarnos el orgullo patrio...

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  87. Que valentia!!!......porque ademas estas delatando a tu propia familia....de donde sacaste esa fuerza??? esa claridad??? para hacer una cosa casi imposible y es apartarse de su propia realidad para mirarla de frente???

    el dolor que me queda es que esto sigue pasando y seguira pasando por muchos anos en nuestro pais.....

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  88. Hoy volví a encontrar tu relato, aunque el mio no es tan desgarrador como el tuyo, tal vez por falta de datos, también le escribi la niña de mi casa. Por aca te lo dejo, muchas gracias por tus palabras, por tu conciencia, por no tomar con naturalidad algo que sucedio desde que eras pequeña. http://pervertereblog.blogspot.com/2013/09/para-ella.html

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    1. Muchas gracias Candida Erendida por tu comunicación. Tu relato me conmovió profundamente. A veces podemos hacer hermosos escritos con historias muy tristes. Si me autorizas, me gustaría difundir tu historia en tuiter y feisbuc e incluso en este blog.
      Creo que lo más importante es que sigamos hablando para no quedarnos en lo anecdótico. Pronto comenzaré a promover los trabajos que se han realizado en las universidades con base en la sentencia de la Corte.
      Esos son los dos aspectos que me me motivan a continuar: lograr verdaderos avances en la legislación (sobre todo en su aplicación) e inspirar a quienes, como nosotras, tienen una catarsis pendiente o, como víctimas, una denuncia por presentar.

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    2. Hola Mónica, muchas gracias por leerlo. Por su puesto que me gustaría que lo compartieras, si me regalas tu correo podemos seguir en comunicación. Un abrazo

      Mandiguagua

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  89. Doloroso. Te has llevado de mi alma toda la admiración y respeto ante semejante acto de valentía y sensibilidad humana. Das fe a la vida.

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  90. Increíble historia. Siguen libres los maltratadores? O por ser ancianos ya no los detienen. Imagino que a Mónica ya no la consideran de la familia.

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  91. Increíble historia. Siguen libres los maltratadores? O por ser ancianos ya no los detienen. Imagino que a Mónica ya no la consideran de la familia.

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  92. hola todos,
    no sé muy bien cómo funcionan estos mensajes, si los siguen recibiendo.
    si así es, les quiero agradecer nuevamente tanta solidaridad, les aseguro que no es tiempo perdido. hemos leído todos sus mensajes y a veces los releemos y nos vuelven a hacer bien.
    también si pasa por primera vez en este blog, déjenos su saludo que nos alegrará.

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  93. Buenas noches. Escuché la historia hace tiempo. Quiero saber qué pasó? María se pudo encontrar con sus familiares? El ministerio del Interior hizo su trabajo?

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